Martín Rodríguez Croucciee, la renovación herrerista en Rocha: del escepticismo a ser el aliado clave de Umpiérrez
De outsider empresarial a constructor de poder en el nacionalismo rochense.
Cuando hace cinco años Martín Rodríguez se presentó como candidato a la Intendencia de Rocha, muchos lo miraron con recelo. Empresario, sin trayectoria partidaria visible, y con un estilo más ejecutivo que político, su desembarco en la arena política fue leído como una apuesta audaz, incluso por los propios partidos integrantes de la coalición de derecha. Sin embargo, el tiempo y las urnas terminaron dando la razón: Martín no solo alcanzó el 17% de los votos en aquella elección, sino que desde entonces se convirtió en el aliado más influyente y eficaz del intendente Alejo Umpiérrez.
Hoy, ya consolidado al frente de la Dirección de Desarrollo Productivo y Económico del Gobierno Departamental, Rodríguez no solo gestiona, también lidera. Su papel fue determinante en la conformación del nuevo equipo de gobierno que impulsó Umpiérrez, y su capacidad de articular, ordenar y proyectar políticas públicas lo posicionan como una de las figuras emergentes más relevantes del Partido Nacional a nivel departamental.
La renovación silenciosa
Rodríguez eligió un camino complejo: ser el sucesor natural de José Carlos Cardoso dentro del Herrerismo en Rocha. Lo hizo sin estridencias, pero con una construcción paciente, técnica y profundamente política. El Movimiento Memoria Blanca, su espacio, logró en esta última elección colocar dos ediles en la Junta Departamental: Alejandra Piñero (hija del histórico Humberto "Zucará") y Dardo Techera. No es un dato menor. Por primera vez en años, las listas tradicionales como la 1 y la 71 quedaron fuera de la Junta, mientras que Memoria Blanca se convirtió en el segundo sublema más votado del Partido Nacional, alcanzando casi 2.500 votos.
Ese resultado no es casual. Habla de una sintonía con el electorado, de un trabajo de base meticuloso, y de una apuesta por modernizar el Herrerismo sin romper con sus raíces.
Más que un director: un constructor político
Durante este período, Rodríguez no se limitó a cumplir su función como director. Fue clave en decisiones estratégicas, acompañó a Umpiérrez en momentos de alta tensión política, y consolidó una forma de gestión centrada en resultados y diálogo. Aquella personalidad que lo ayudó a vencer a Guido Manini Ríos en la interna de Cabildo Abierto años atrás, fue la misma que hoy lo volvió una figura imprescindible para el nacionalismo rochense.
Alejo Umpiérrez, en su nueva etapa de gobierno, ya lo perfila como uno de los nombres fuertes de su gabinete político. La relación entre ambos no es de coyuntura: es de confianza, proyecto común y entendimiento del momento político que vive Rocha.
¿Un futuro más allá del gabinete?
El fenómeno Rodríguez trasciende su actual rol. En un departamento donde la renovación política es una necesidad sentida, su figura aparece como un puente entre la experiencia empresarial, la gestión pública y la política tradicional. Su consolidación no solo revitaliza al Herrerismo, también ofrece una nueva referencia para sectores del centro-derecha que buscan liderazgos con credibilidad y resultados.
El nuevo mapa político de Rocha tiene en Martín Rodríguez Croucciee un actor central. Y aunque su ascenso fue silencioso, hoy nadie duda de su peso: de outsider empresarial a constructor de poder en el nacionalismo rochense, su historia apenas empieza.
ROCHAALDIA.COM






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