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La directora de Equidad de la Dirección de Derechos Humanos del gobierno de Rocha, Laura Núñez, advirtió que el MIDES “no está trabajando en territorio” en varios puntos del departamento, con especial preocupación en el balneario La Paloma.

En declaraciones a Nueva Radio Lascano, Núñez afirmó que “en La Paloma el MIDES no está atendiendo” y que en otras localidades, como Castillos, la atención se limita a un solo día por semana, lo que dificulta el acceso de la población más vulnerable. “Al no estar el MIDES en territorio, se ha trancado mucho el tema documentación, y sin documento la gente queda afuera de todo”, señaló la jerarca.

La advertencia no llegó en forma de informe ni de comunicado oficial. Llegó por radio, con tono sereno pero con una claridad que incomoda. “En este momento el MIDES se ha retirado de algunos territorios”, afirmó Laura Núñez, directora de Equidad de la Dirección de Derechos Humanos del gobierno de Rocha, al describir la situación social que atraviesan varios puntos del departamento, en particular Barrio Parque, en el balneario La Paloma.

Según explicó, la ausencia del Ministerio de Desarrollo Social en territorio no es una percepción, sino una realidad que se traduce en trámites paralizados y derechos que no se concretan. “En La Paloma el MIDES no está atendiendo. Castillos atiende una sola vez por semana, y para mucha gente es imposible trasladarse desde Aguas Dulces o Valizas. Hay personas que hacen colas y no logran ser atendidas”, señaló.

Núñez fue más allá y puso el foco en una de las consecuencias menos visibles pero más profundas: la documentación. “Al no estar el MIDES haciendo territorio, se ha trancado mucho el tema documento. Y sin documento, la gente queda afuera de todo”, sostuvo. La frase condensa un problema estructural: sin presencia estatal sostenida, la cadena de acceso a derechos se rompe en el primer eslabón.

Desde la Dirección de Derechos Humanos, la respuesta ha sido salir al territorio, aun sabiendo que muchas de las demandas exceden sus competencias. 

“Lo principal es escuchar”, remarcó Núñez. “Escuchar y ver si la problemática puede encontrar solución por vía de la Intendencia o si hay que interactuar con otros organismos. Muchas veces somos nosotros quienes abrimos los primeros pasos de acompañamiento”.

La diversidad de situaciones que reciben refuerza la necesidad de una mirada territorial. “La costa tiene mucho de consultas por planes alimentarios y por migración. Rocha es diferente por barrios: algunos tienen más problemáticas de adultos mayores, otros de adolescentes”, explicó. En La Paloma, la urgencia es mayor. “Tenemos mucha población vulnerable. Barrio Parque es un barrio sumamente vulnerable que ya conocemos, y por eso estamos yendo dos veces por semana”.

La funcionaria también describió el contraste entre la respuesta local y la ausencia nacional. Mientras municipios y alcaldías facilitan espacios y articulación, el MIDES —según relató— opera con pocos funcionarios y una presencia intermitente. “A eso llamamos que el MIDES no está en territorio”, sintetizó, sin rodeos.

Lejos de plantear una crítica abstracta, Núñez insistió en la necesidad de una política sostenida. “Las localidades pequeñas muchas veces tienen más problemáticas que las grandes ciudades”, advirtió, al enumerar situaciones de discriminación en San Luis, Velázquez o Cebollatí, que están siendo abordadas con talleres en escuelas y liceos.

El diagnóstico está sobre la mesa. No lo formula un actor político externo, sino una dirección institucional que recorre los barrios y recibe a quienes ya no saben a dónde acudir. Cuando el Estado social se retira del territorio, la vulnerabilidad no espera. Avanza.

Autor: ROCHAALDIA.COM