Convenio entre el Inisa y el Ministerio de Defensa: ¿Qué dice el texto del acuerdo que es criticado por un sector del FA y sindicatos?
La firma de un convenio entre el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) y el Ministerio de Defensa para que jóvenes que cumplen una pena de privación de libertad sean capacitados en el Ejército generó revuelo entre algunos sectores del Frente Amplio, sindicatos y organizaciones de izquierda que cuestionaron la decisión de involucrar a las Fuerzas Armadas en la formación de los adolescentes.
Esas críticas “desacomodaron” al presidente del Inisa, Jaime Saavedra, que reclamó que las organizaciones que lo critican –particularmente el sector del FA Casa Grande– no se interesaron por conocer de primera mano cuáles eras las intenciones del organismo que lidera y que tampoco leyeron el convenio.
“Nosotros convivimos con el desacuerdo. Eso es parte del quehacer, y está bien que así sea, pero primero escuchame, leé el convenio que vamos a firmar. No me molesta (la crítica) pero me desacomoda un poco”, dijo Saavedra en rueda de prensa luego de la firma del acuerdo, un evento que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi.
Pero, ¿qué dice el acuerdo firmado por Saavedra y la ministra de Defensa, Sandra Lazo este martes? Se trata de un convenio marco que solo establece lineamientos generales y que deja para los “convenios específicos” que se entiendan necesarios los detalles para la puesta en práctica de las “actividades, programas y/o proyectos de colaboración” que estén dentro del acuerdo marco.
De todos modos, plantea algunos conceptos que dan algunas pistas. “El presente convenio tiene por objeto promover la cooperación, fomentando el desarrollo de las líneas de trabajo de cada una de las instituciones en áreas de mutuo interés y en particular en aquellas que fomenten los procesos socioeducativos y de inclusión de los jóvenes”, dice el documento al que accedió El Observador y que se hará público en las próximas horas luego de una discusión interna en el Inisa.
Respecto a la “modalidad de acción” el documento dice que “ambas partes estudiarán y definirán de mutuo acuerdo las formas concretas o específicas de colaboración que se implementarán” y agrega “a modo de ejemplo no taxativo” la incorporación de jóvenes del Inisa en los talleres de capacitación que se dicten en la órbita del Ministerio de Defensa o la preparación de jóvenes para la formación que ofrecen las escuelas técnicas de la cartera.
Los acuerdos complementarios y específicos que se firmen sí deberán tener “los objetivos que se persiguen”, quiénes son las dependencias responsables de la ejecución del convenio, descripción del plan de trabajo (fases, planificación de actividades y cronología de desarrollo) así como el presupuesto necesario y la designación de personas responsables.
El convenio también establece una comisión de seguimiento con dos integrantes de cada organismo que tendrá por finalidad “evaluar el cumplimiento de todas las acciones que se adopten”. Además, el acuerdo será por dos años prorrogable por períodos de igual duración con un máximo de cuatro prórrogas.
“Era inaudito que una institución tan fuerte como el Ejército Nacional, las Fuerzas Armadas, que están presentes en todo el territorio nacional, en el mar, en el aire y en la tierra, no tuvieran algo para decirnos a nosotros y a colaborar con nosotros”, dijo Saavedra y agregó que el 85% de las personas que atiende el Inisa no terminó el ciclo básico (un dato que se mantiene desde 2018).
“Hay muy pocas chances, en el mundo de la inteligencia artificial, que chiquilines que no terminaron el ciclo básico la tengan fácil para reinsertarse en la sociedad y no volver al Inisa como queremos”, agregó.
Este convenio se enmarca en una de las principales políticas que Saavedra pretende llevar adelante en el Inisa que tiene que ver con acercar a todas las instituciones que estén interesadas en colaborar con la rehabilitación de los jóvenes. En ese marco, también, impulsa la instalación de empresas en la Colonia Berro así como convenios con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Tal como informó El Observador, la idea es que el acuerdo comience a implementarse en marzo con entre 20 y 30 varones que no estén vinculados a condenas por drogas ni sean consumidores de drogas.
Saavedra dijo este martes que el primer paso será que el Ministerio de Defensa haga una presentación en la Colonia Berro para los jóvenes del Inisa sobre las posibles capacitaciones que puede ofrecer y que a partir de conocer la oferta los adolescentes se anoten voluntariamente hasta completar el cupo. A partir de entonces se verán los detalles de cómo implementarlo.
A modo de ejemplo, Saavedra dijo que las posibilidades van desde tocar en una banda a carpintería o mantenimiento. “Distintas cosas que se hacen en el Ejército Nacional”, apuntó.
Las críticasDistintas organizaciones sociales salieron a criticar en las últimas horas el acuerdo alcanzado. Uno de los primeros en reaccionar fue el sector Casa Grande del Frente Amplio que el 22 de enero emitió un comunicado, consignado por La Diaria, donde considera un “grave error” el acuerdo.
“Resulta especialmente preocupante que se sugiera la carrera militar como una posible alternativa de inserción futura para adolescentes que se encuentran bajo medidas judiciales, ya que ello refuerza procesos de estigmatización y naturaliza la idea de que el control y la disciplina son herramientas educativas válidas”, dice el comunicado del sector liderado por Constanza Moreira.
La Federación Uruguaya de Magisterio también rechazó el convenio y manifestó una “profunda preocupación de que se puedan concretar decisiones de este tipo sin haber desarrollado los imprescindibles diálogos, amplios, profundos y cuidadosos con el conjunto de la sociedad, tal como está proponiendo el Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH)”. Esa organización remitió un oficio para conocer el convenio.
Otra de las organizaciones críticas fue el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) que dijo que es “grave que, desde instituciones a cargo de la restitución de derechos, en especial los vinculados a la educación, se promueva impartir una educación militar hacia adolescentes”.
Sin embargo, los cuestionamientos no se limitaron a organizaciones de izquierda. El criminólogo uruguayo que da clases en la Universidad de Manchester, Nicolás Trajtenberg, también cuestionó la idea a partir de declaraciones de Saavedra.
“Hay pocas cosas en las que hay consenso en criminología. Una es que esfuerzos de rehabilitar jóvenes centrados en disciplina, orden, y jerarquía en instituciones militares fueron un fracaso (los famosos bootcamps). Hay que ver que terminan haciendo pero no pinta genial....”, escribió en su cuenta de X a partir de declaraciones del presidente del Inisa en las que hablaba de educar en el “sentido de la autoridad”.
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